08
Abr

El mobile: para mucho más que llamadas

Hoy en día cada día son más los que no entienden la vida sin un mobile inteligente a su lado. ¿Se han imaginado un mundo sin la existencia de los smartphones? Vivimos en un ecosistema de lo mobile en el que los usos que le damos a nuestros “celulares” van mucho más allá que para realizar unas simples llamadas. Ni que decir tiene que durante estos últimos cinco años se ha producido una revolución, más que una evolución, en el ecosistema móvil. Y buena parte de culpa de todo ello se llama Apple e iPhone. Con el uso de los smartphone nos planteamos si es mejor una app o una mobile browser.

Steve Jobs cuando presentó en 2007 el iPhone es posible que no supiese el impacto que esto iba a ocasionar. Reinventaba lo que hasta el momento se había conocido como el teléfono inteligente. Mientras Apple daba un gran salto, el gran gigante de la telefonía, Nokia, se dormía en los laurales. Pensó que su fama frenaría todas las posibles incursiones de otros competidores en el mercado. Nokia no sintió ninguna amenaza de una empresa procedente del mercado informático que pretendía explorar otros mercados como el mobile. Así, Nokia se cegó en demasía en su éxito, lo que le provocó una pérdida de visión de negocio y la pérdida de su hegemonía mobile.

Pero entremos en el meollo de la cuestión. Los smartphones nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades muy útiles para las marcas. Unas posibilidades de mercado impensables en internet fijo y que van más allá de las llamadas.

España se considera uno de los países punteros en la adopción del dispositivo móvil a nivel mundial. En este sentido, se entiende que en el mundo existen 1.000 millones de personas con smartphone y 2.000 millones de personas conectadas online. A pesar de dicho guarismo, tengamos en cuenta que los smartphones no son, ni mucho menos mayoría. La relación de los teléfonos inteligentes frente a los móviles estándar es de 1,5 a 10, según KPCB Internet – Trends.

Todo ello hace más imprescindible conocer en qué mercado nos movemos y sobretodo como son nuestros usuarios móviles para marcar la estrategia a seguir.

En España contamos con una penetración de smartphones que se sitúa en el 46% lo que traducido en números absolutos corresponde a 21M de dispositivos (un 66% de los terminales que se venden son terminales inteligentes). Unos datos importantes que se completan con los 3,2M de tabletas, lo que le convierte en el país europeo con un mayor volumen.

Pero, qué es lo que nos dicen los estudios. Pues estos nos dicen que la principal actividad en el teléfono, al margen de llamar, es la de consultar el correo electrónico. Unos mails que nos llegan de forma automática a través de distintas plataformas. Es ahí donde deben incidir las marcas. Más allá de crear app, a no ser que esas marcas sean top. Esto representa una oportunidad para las compañías, ya que
lo que nos dice es que los usuarios cuando tienen un interés concreto están muy interesados en no depender del dispositivo para poder seguir accediendo a información relativa a ello. A través del correo se puede desplegar una estrategia muy fructífera, diseñando e impulsando landingpages con las que derivar tráfico a la web, al mismo tiempo que aumentar las oportunidades de negocio. A más visitas, muchas veces, y por lo general, salvo que el producto sea defectuoso, tiene que generar un mayo funnel de conversión.

Y hablamos de e-mail, por no hablar de sociabilización, la nueva propuesta de valor basada en la movilidad. Esto no deja de ser una oportunidad para las marcas para estar al lado del usuario, ofreciéndole valor y sobretodo obteniendo información que hasta el momento se le escapaba y transformándola en valor de negocio.

Llegados a este punto y tras ver que la estrategia de mailing es muy valiosa, profundicemos un poco más y entremos a valorar si es mejor contar con una app o una mobile browser. Bajo nuestro punto de vista, salvo que estemos hablando de marcas totalmente consolidadas, que por sí solas sean capaces de atraer la atención, y que quieran conseguir un plus de imagen, recomendamos el mobile-browser frente a la app. Y lo hacemos a pesar de que los usuarios de aplicaciones dedican un 30% más de tiempo a interactuar con las marcas que los mobile browser, y presentan un mayor índice de recurrencia. A pesar de todo ello, el alcance de hoy en día, de una propuesta mobile browser es de 9 a 1 versus una aplicación. Y los es por una cuestión muy sencilla: Todos los smartphones disponen de navegador, universales, que no requieren de instalación.

Por lo tanto, y para finalizar, a la hora de pensar si debemos o no implementar una app a nuestra estrategia de marketing digital, debemos pararnos a pensar si la aplicación genera un valor diferencial respecto al mobile browser. Si la respuesta es que no, debemos apostar por una web mobile que es más sencilla, más económica, universal y ofrece una experiencia más continuada a los usuarios versus el desktop. Y la tecnología hace esto posible gracias a las páginas web responsive, unas plataformas que se adaptan al tamaño de las pantallas, con una experiencia de navegación diferente, para satisfacer la experiencia de cliente.

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